Te recomendamos limpiar tu termómetro una vez a la semana.
Para limpiar el termómetro, utiliza un paño suave y alcohol isopropílico diluido con agua, o agua fría con jabón. Ten cuidado de no rayar la superficie del sensor de medición ni la pantalla.
Después de limpiar el termómetro, debes esperar cinco minutos antes de volver a medir, para que el termómetro pueda regresar a la temperatura de funcionamiento requerida.